Robinhood desaparecerá con confeti en comparación con los juegos de azar
Hasta el año pasado, la aplicación Robinhood era conocida principalmente por pequeños y medianos inversores del mercado financiero, pero acabó recibiendo gran atención a principios de año porque era crucial. en el caso GameStop. Envuelta en una nueva polémica, la aplicación de inversiones dejará de ofrecer animaciones de confeti. Y esto por una curiosa razón.
Con su imagen ya un poco desgastada por implementar algunos disparadores que dificultó la adquisición de acciones de GameStop, durante el movimiento coordinado de Reddit que tenía como objetivo aumentar el valor de la empresa de juegos, Robinhood quiere evitar una nueva polémica tras ser acusado de gamificar la experiencia bursátil. Cuando el usuario realiza su primera operación (compra o venta de activos), aparece una animación de confeti. La animación se utiliza mucho cuando el usuario completa por primera vez algunas actividades que implican gastar.
“En el pasado usábamos la misma animación de confeti para celebrar los primeros pasos con los clientes. Esto incluyó la primera negociación y la gestión de referencias exitosas. Ahora, estamos introduciendo nuevas experiencias visuales dinámicas que alientan a los usuarios a lo largo de su propio viaje financiero”.
Robinhood quiere escapar de la polémica
Para algunos, este incentivo visual termina representando una gamificación del mercado de valores, que es cuando se adoptan aspectos y mecánicas de un juego como forma de potenciar la experiencia de productos y servicios. Queriendo evitar este potencial problema, Robinhood confirma que dejará de lado el elemento, en un rediseño de la interfaz que priorizará comandos simples e intuitivos para el uso de sus herramientas.
Los cambios anunciados entran en vigor la próxima semana y la decisión de Robinhood de quitar el confeti no es gratuita: además de preservar su imagen post-GameStop, la misión de la aplicación es dar una buena impresión en el mercado en su primera oferta pública de acciones. Y bueno, los que hablan mal no suelen atraer el bolsillo de los accionistas.
Vía Business Insider