Vida Celular

Todo sobre los mejores celulares.

La educación a distancia (EAD), con el uso de dispositivos como celulares y notebooks, fue el camino encontrado por muchos personas para reemplazar ir a la escuela y quedarse estudiando en tiempos de Covid-19 y aislamiento social. Para continuar (o iniciar) una carrera, o realizar una especialización (un posgrado o incluso un curso gratuito), los estudiantes necesitaban utilizar sus teléfonos inteligentes y ordenadores, realizando a menudo su formación completamente online.

empresas como Microsoft, Samsung, Apple e Google Hemos invertido mucho en la educación a distancia, trayendo grandes avances en software y hardware para el estudio a distancia. Además de las Big Tech globales, podemos citar casos de foco en esta nueva demanda que involucran aplicaciones como Jóvenes genios, que utiliza inteligencia artificial y gamificación para ayudar a las personas a aprender de forma remota, y nuevas empresas como asociación entre el operador Tim y la empresa Cogna Educação (Kroton) en Brasil, con sus carreras de pregrado y posgraduación 100% vía celular.

Ante esta realidad conversamos con el profesor Dr. Renata Cristina Lopes Andrade conocer cuál sería la postura de un profesional de la Educación frente a la sustitución del teléfono móvil en la escuela como entorno de enseñanza. Andrade es licenciado en Filosofía y Doctor en Educación por la Universidade Estadual Paulista/UNESP-Câmpus de Marília.

Beneficios innegables de los teléfonos móviles en la enseñanza

En primer lugar, la docente afirma que son innegables la ayuda y los beneficios de la tecnología en la educación, incluido el celular en las aulas. Andrade señala que, desde hace mucho tiempo, es oportuno el uso didáctico y pedagógico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el cotidiano escolar, desde la Educación Básica hasta la Superior, en la relación enseñanza y aprendizaje. “Para expresar esta oportunidad podemos recurrir a alternativas teóricas de Jürgen Habermas, por ejemplo, con su concepto de Razón Comunicativa, o de Pierre Lévy, con su concepto de Inteligencia Colectiva”.

El profesor también explica que es posible recurrir a innumerables investigaciones realizadas en el ámbito de másteres y doctorados que señalan los beneficios, así como la necesidad, de las TIC en las aulas. “Recuerdo investigaciones como la realizada en la Universidad Federal de Goiás/UFG, titulada: Maestro, ¿puedo usar mi celular? Un estudio sobre movilidad y redes sociales en el proceso de enseñanza y aprendizaje escolar.. Este trabajo evalúa el uso de teléfonos celulares y redes sociales virtuales con fines educativos, para estimular y crear situaciones que favorezcan el aprendizaje y la construcción de conocimientos”.

Según Andrade, esta investigación apunta a los teléfonos celulares como una opción para crear nuevas formas de producción de conocimiento y desarrollar el pensamiento crítico. Además, los teléfonos móviles pueden jugar un papel protagónico entre estudiantes y estudiantes en actividades que buscan información en Internet y la transforman en conocimiento. El teléfono celular también es importante como herramienta para comprender el proceso de enseñanza y aprendizaje. “Por lo tanto, reafirmo que la ayuda y los beneficios de la tecnología, incluidos los teléfonos celulares, en la educación son innegables”.

Los riesgos de una formación meramente técnica e instrumental

Sin embargo, cuando se analizan propuestas como la del consorcio Tim y Kroton, Andrade ve problemas en el ámbito de la educación, en el contexto de las relaciones de enseñanza y aprendizaje y en la relación de formación y desarrollo de los estudiantes. “La empresa educativa, lejos de ser una institución educativa, dice que tiene como objetivo ampliar el acceso a la educación y fomentar la democratización de la enseñanza, con la consecuencia de aumentar su tasa de empleabilidad”.

De esta manera, según el profesor, “la calidad de la educación y la democratización de la enseñanza, cuando se la trata como un negocio (un servicio para generar ingresos, un servicio 100% digital sin ninguna interacción y mediación pedagógica entre profesor y alumno) son en gran medida comprometido. Principalmente, cuando consideramos el tipo de formación que tendrán los estudiantes, es decir, una formación puramente técnica e instrumental”.

Crisis humana

Tomando como guía a Theodor Adorno, importante pensador de la Teoría Crítica, la profesora señala los riesgos de este tipo de formación meramente técnica, instrumental, que resulta en la “(de)formación del ser humano”. "Así como dice Adorno, hay muchos hechos que indican la barbarie del conocimiento instrumentalizado, por ejemplo, el peor de todos, la paradoja de la civilización, Auschwitz”.

Finalmente, Andrade enfatiza que lo meramente técnico e instrumental trae, al campo de las experiencias humanas y cotidianas, el “querido yo” postulado por Kant, la “moral de rebaño” de Nietzsche, la “debilidad del yo” de Adorno, la la “heteronomía” señalada por Freire, la “banalidad del mal” por Arendt. Estos conceptos revelan, en general, la sumisión y la individualización del ser humano. Para el docente, el resultado es una verdadera y profunda crisis humana, alejada de la autonomía, la libertad, la autodeterminación y la autolegislación, la conciencia crítica, todo lo que necesariamente requiere una educación democrática y de calidad.

Imagen: LeeJeongSoo/Pixabay/CC