Gigantes tecnológicos como Google, Microsoft y Qualcomm han expresado su preocupación por la venta de ARM a Nvidia. La preocupación de las empresas es que la adquisición del desarrollador de chips por 40 millones de dólares desequilibre el mercado de semiconductores al dar demasiado poder a una empresa con intereses en el sector.
El presidente de Nvidia, Jensen Huang, afirmó que la adquisición vertical no afectaría el modelo comercial del productor de componentes, que seguiría sirviendo a todos. El interés de la empresa en poseer ARM estaría en integrar la tecnología con el desarrollo de sus IA para coches autónomos.
Las empresas se pusieron en contacto con las autoridades antimonopolio de Estados Unidos, Reino Unido, Europa y China, exigiendo que se detuviera la venta. Para que la venta se lleve a cabo, los reguladores necesitan escuchar la opinión de las empresas afectadas, un proceso que puede llevar tiempo y resultar en concesiones, cambios de contrato o incluso impedir la compra.
¿Demasiado poder en manos de Nvidia?
El Grupo Softbank llegó a un acuerdo para vender ARM porque su situación financiera no es la mejor. Recientemente, se vio al conglomerado vendiendo parte de sus activos para saldar deudas. El productor de chips atiende a empresas de todos los rincones del mundo, suministrando componentes esenciales para gigantes como Huawei, Apple, Samsung y Apple.
La venta de ARM a Nvidia preocupa a Google y Qualcomm porque el monopolio podría fácilmente desequilibrar cualquier inversión en tecnología. La influencia de ARM en el mercado es enorme, ya que los procesadores de Qualcomm se basan en componentes ARM, al igual que los chips de Qualcomm. Apple. Google y Microsoft Están trabajando en sus propios procesadores, utilizando también las mismas tecnologías.