Incluso con las restricciones estadounidenses sobre Huawei, la marca aún debe tener en stock muchas unidades de procesador Kirin 9000 producidas en las fábricas de TSMC. Una de estas prohibiciones en EE.UU. es no permitir a la empresa producir ni comprar piezas a proveedores estadounidenses. Sin embargo, esta prohibición en sí no se aplica en el caso de Huawei que utiliza lo que ya ha sido fabricado, lo que significa que la marca puede almacenar una buena cantidad de chipsets.
Aún no se sabe con certeza cuántos procesadores podrá almacenar la compañía para la producción del teléfono inteligente Huawei P50, que llegará en febrero de 2021. Además, la demanda de este nuevo celular podría ser alta, lo que podría provocar la La compañía busca una nueva alternativa para cubrir sus necesidades, como utilizar chipsets de MediaTek o Qualcomm. También es curioso pensar en cómo la marca podrá insertar estos procesadores en la serie Mate y otras futuras, dado que este stock eventualmente se acabará.

Modelo de teléfono inteligente Huawei (Imagen: Tham Yuan Yuan/Pixabay)
Además, las nuevas pantallas del Huawei P50 serán producidas y suministradas por empresas como Samsung y LG. Así, Huawei está haciendo todo lo posible para intentar superar situaciones que impiden a la marca posicionarse sólidamente a nivel internacional. La empresa sigue siendo una gran potencia en China, pero con las sanciones estadounidenses, el mercado internacional está socavando cada vez más su desarrollo.