La escena es la siguiente: quieres llevar a la persona que te gusta a un restaurante de moda. Busca el que tenga más críticas positivas, casi cinco estrellas perfectas. No lo dudes y haz tu reserva. Sin embargo, la experiencia dista mucho del adjetivo “agradable”. La comida sale fría, al camarero le cuesta girar el cuello y os vais a casa discutiendo si lo que corría entre las mesas era una cucaracha o un ratón. Es tu primera experiencia con calificaciones infladas.
Cuando se aumenta artificialmente la calificación de un establecimiento que debería tener mala reputación. Y esto es más común de lo que piensas. No sólo los restaurantes y las tiendas inflan sus valoraciones en las aplicaciones, sino también las propias personas aplicaciones inflar sus billetes en las tiendas.
¿Cómo detectar el fraude?
Establecimientos y desarrolladores maliciosos inflan sus calificaciones con bots o “revisores profesionales” pagados (muy mal) para dar reseñas falsas. En el caso de las apps, también se producen descargas artificiales, aumentando el número de instalaciones para que la app falsa parezca popular y aparezca en los primeros lugares de las búsquedas.

Algunas falsificaciones son fáciles de detectar: reseñas sin texto o con texto repetido, demasiado vagas (por ejemplo: “Me pareció todo divino”, en lugar de “Pedí un filete de ancho y me encantó el condimento”). Y también que reciban un número proporcional de votos, cuando así corresponda. Observemos también lo que dicen las críticas negativas, enterradas entre las positivas: allí se denuncia puro y simple fraude, incluidas valoraciones infladas.
El consejo principal es: no confíes en la puntuación y/o el número de descargas, que es exactamente lo que los farsantes pueden controlar. Vaya más allá de las reseñas. No confíe únicamente en un lugar, como Play Store, iFood o Trip Advisor. Busca en otras webs, busca en redes sociales y foros, como el propio del fabricante o Reddit. Google es tu amigo. ¡Y las recomendaciones análogas de amigos siempre son bienvenidas!
Google e Apple Hacen lo que pueden, pero es una carrera constante contra los falsificadores, especialmente cuando lo que se falsifica no es la aplicación en sí, que se detecta cuando se activa. Pero su calidad, lo que diferencia a la gente: es lo que las notas infladas intentan simular.