En el webinar tecnológico Futurecom 2020, Gustavo Borges, superintendente de Control de Obligaciones de Anatel, la Agencia Nacional de Telecomunicaciones, habló sobre la democratización de 5G en Brasil. La subasta de la quinta generación de Internet móvil se llevará a cabo próximamente y algunas entidades del sector privado abogan por utilizar el dinero recaudado para ampliar el alcance del 5G en todo el país.
O Subasta 5G en Brasil, con previsión de sucederá en 2021, es considerado por los profesionales de la industria como uno de los más grandes del mundo.
Como afirmó Marcio Kanamaru, socio principal de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones de KPMG, el monto recaudado en la subasta debería utilizarse para llevar 5G a las afueras y zonas rurales de Brasil. KPMG es una de las mayores empresas que ofrece servicios profesionales de auditoría, impuestos, gestión y consultoría estratégica, entre otros.
En Futurecom 2020, Borges también habló sobre la necesidad de cambiar el Reglamento de Uso del Espectro de Radiofrecuencia. Según las reglas actuales, las empresas pueden comprar espectro pero terminar sin utilizarlo. Además, Borges llamó la atención sobre algo importante: utilizar el dinero de la subasta para mejorar la infraestructura 5G en Brasil.
Algunos de los competidores para suministrar equipos 5G a Brasil son Ericsson, Nokia y Huawei.
Para Kanamaru, llevar el 5G a la periferia es algo que dependerá de las acciones del Estado para “desbloquear lazos” en zonas menos “económicamente atractivas” para el sector privado. Para lograrlo, la subasta de 5G deberá no tener carácter de recaudación de fondos. Si no lo tiene, el dinero irá a las arcas públicas, y podrá tener otros destinos. De esta manera, no quedarían fondos para ampliar el alcance de la tecnología a las afueras y zonas rurales.
Vía TeleSíntesis.